En anteriores ocasiones hemos hablado de cómo usuarios maliciosos controlan sus botnets, de sus estadísticas de infección y de cómo se propaga este tipo de troyanos. Sin embargo, para poder cubrir todo el ciclo es necesario explicar las metodologías utilizadas para crear las mismas. Las tendencias que hemos observado consisten en modificar el código de bots ajenas (de otros delincuentes), para luego empaquetarlas e intentar volverlas indetectables pero, nunca falta alguien que lo facilite para el usuario malintencionado que no posee conocimientos de programación:
Creando una Bot en dos clics
Categoria : InfoSpyware
Blogs de Yahoo utilizados para spam
Categoria : InfoSpyware
Aconsejan como detener los Botnets
Categoria : InfoSpyware
Los computadores que han sido convertidos en parte de una botnet sin saberlo se conocen comúnmente como < bots”. Esta colección organizada de computadoras zombi le permiten a los criminales cometer fraudes a gran escala y distribuir pornografía, spam, y otro tipo de contenido malicioso. Si bien la mayoría de los usuarios no saben que forman parte de una botnet, podemos entregar varios consejos para reducir el riesgo.
Las aplicaciones Internet de hoy, como los clientes de correo electrónico o navegadores Web, están configuradas con características de seguridad especiales para evitar que los usuarios descarguen código malicioso sin darse cuenta. Por ejemplo, Microsoft Internet Explorer 7.0 incluye un bloqueador de ventanas emergentes, un filtro de phishing y varios niveles de seguridad en Internet. También el software se niega a descargar automáticamente imágenes dentro de correos HTML a menos que lo acepte el usuario. Algunos clientes de correo electrónico evitan que los usuarios den clic en los enlaces incluidos en los mensajes. Esta característica no ocurre de forma predeterminada, por lo que debe ser habilitada.
“Del ansia de saber al ansia de poseer”. Así resume Chelo Malagón, del equipo de seguridad informática (CERT) de RedIRIS, la evolución de los atacantes en una Internet donde la seguridad ha pasado de ser la gran olvidada a la peor pesadilla. En diez años han aumentado exponencialmente el número y complejidad de los ataques, con el internauta de a pie como cebo fácil.
A finales de los 90, el atacante estándar pertenecía al llamado “underground”, “amateurs” dedicados a la investigación y el entretenimiento que atacaban servidores para concienciar a las empresas de su falta de seguridad. Hoy, son delincuentes: “Una verdadera industria con niveles muy altos de profesionalidad y conocimientos, mejor organizados y con el lucro como motivo”, explica Malagón.













